Ir al contenido principal

“¿Estás disfrutando la vida?” Parte II

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” 1ª Pe. 2:9

Amigos, la vida es corta y los días son malos; aprovechemos el tiempo que nos queda para vivirlo al máximo, pero sobre todo agradando a nuestro creador. Dios nos diseñó y formó para que vivamos y hagamos grandes cosas. A continuación les dejo el resto de los consejos para disfrutar la vida:

11. Vivamos con las 4 E: energía, entusiasmo, empatía y sobre todo, la dulce compañía del Espíritu Santo.
12. Recordemos que no hay sustituto para el trabajo duro. Esforcémonos, manos a la obra. Actuemos como si todo dependiera de nosotros y confiemos como si todo dependiera de Dios.
13. Mantengamos el enfoque. Cada día preguntémonos: “¿Cuáles son las tres cosas más importantes que tengo que hacer el día de hoy, que me ayudarán a crear el éxito que deseo?”
14. En lugar de quejas busquemos posibles soluciones. Es la clave para la innovación.
15. Leamos más libros de lo que hayamos leído antes. Asistamos a seminarios de superación personal, ministerial, laboral, matrimonial, financiera.
16. Aprendamos de los errores y fracasos, dejemos que ellos nos enseñen a hacer cambios positivos.
17. Cada día debemos centrarnos en lo que se debe de hacer, no en lo que se tiene que hacer. La vida es un regalo, no una obligación.
18. Cada noche antes de ir a la cama seamos agradecidos ante Dios.
19. Sonreír y reír más. Son antidepresivos naturales.
20. Disfrutemos el viaje. Sólo tenemos un viaje por la vida así que podemos optar por disfrutarlo o no disfrutarlo.

“Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír”. Anónimo

Entradas populares de este blog

«Sumergidos en Su presencia»

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”, Rom. 8:6 Para poder vivir una vida sobrenatural debemos mantenernos sumergidos en Su presencia. Pero si analizamos nuestra vida y nos ponemos a ver nuestra rutina de trabajo, nuestras deudas, las luchas diarias, ¿es esto vivir sumergidos en su presencia? ¿Por qué? Se nos olvida que como creyentes tenemos algo de mayor significado que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer: ¡las riquezas de la gloria de Dios en esta vida y en la futura! Si logramos comprender esto, NUNCA volveremos a ser los mismos. La llave para vivir la vida sobrenatural es la FE. Actuar por fe es el único camino a la vida sobrenatural (Romanos 5:1 y 2; Hebreos 11:6). Todos tenemos una fe natural; es la fe que mostramos en las cosas ordinarias que hacemos. La fe natural es necesaria para vivir la vida física; pero la Biblia habla de la fe espiritual como “…la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, (Hebr...

La Crisis Mundial Apocalipsis

Hoy los individuos de todas partes somos conscientes de que el antiguo orden, las antiguas culturas y civilizaciones están desapareciendo con rapidez, y universalmente claman por lo nuevo. ¿Qué es lo nuevo? En todas partes se debieran sentar bases para un nuevo orden de convivencia y de justicia social. Un grupo mundial nos está manejando como marionetas y su sistema da pie a los especuladores, creando esta gran crisis de grandes proporciones: sus causas deben de ser buscadas en muchos factores. Los pensadores y servidores de la sociedad en general debemos aprender a concentrarnos en una conciencia que nos despierte del letargo en que estamos sumidos; este despertar avanzará progresivamente si nuestros pasos son a través de una visión global, desde lo más pequeño a lo más grande. Retrocediendo en la historia de la humanidad, otra cosa que debiéramos recordar es que el género humano ha ido constantemente adelante, pasando de un estado de ciega ignorancia a otro de preocupación intelig...

Reflexiones Cristianas - La Peor Ceguera de una Persona

Nosotros pensamos que la ceguera y la sordera espiritual son solamente del hombre impío. Pero la peor ceguera y sordera es la nuestra, la de quienes tenemos ojos para ver y oídos para oír, cuando volvemos la espalda al Espíritu Santo (Heb. 3:7-8). Nacimos de nuevo para ver el reino de Dios, y nacimos del Espíritu para entrar en este reino (Juan 3:3-5). Nuestros ojos fueron abiertos para ver a Cristo y su reino en nosotros, porque fuimos hechos por Él un reino y sacerdotes para Dios (Ap. 1:6). Pero, como aconteció con aquel ciego de Betsaida, nosotros, al principio, no percibimos claramente las cosas de Dios (Mr. 8:22-25). Los ojos de nuestro entendimiento aún deben ser abiertos que veamos más allá de nuestra redención (Ef. 1:18-19). Por eso es necesario que el milagro continúe, para que podamos ver totalmente. Necesitamos volvernos fructíferos en el conocimiento de Cristo. Para esto tenemos que añadir a nuestra fe la virtud. La fe sin obras es muerta, pero la fe operante, la fe que...