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(3) Cazando la zorra roja: el ENOJO


“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”, Ef. 4:26 y 27

La mente humana es como una bodega: almacena con detalle todas nuestras experiencias. Casi todos hemos sido ofendidos por otros, directa o indirectamente. La mayoría no recibe el aprecio que merece o no son reconocidos. Ante esto, reaccionamos con enojo por ofensas pasadas. La zorra roja representa el enojo:
• La zorra roja se disfraza de ira, malicia, venganza, amargura, odio
• El enojo se da en varios grados de intensidad: podemos sentirnos moderadamente disgustados, pero también podemos sentirnos muy afectados por algo que nos causa tanta ira que llegamos a ser destructivos.
Un ejemplo bíblico (2ª Samuel 21): en este pasaje vemos un ejemplo de una zorra roja y el daño que causó. Saúl era rey de Israel; había obtenido grandes logros, entre ellos la conquista de los amonitas. Dios le dijo que tuviera misericordia de ellos y Saúl prometió que lo tendría, pero no cumplió. En contra de la voluntad de Dios, destruyó no sólo a los amonitas, sino también a los gabaonitas. Después de la muerte de Saúl, David le sucedió en el trono. La tragedia y el caos azotaron a la nación y Dios le dijo que se debía a los pecados de Saúl y le ordenó que buscara a los gabaonitas y los vindicara. Éstos pidieron en compensación siete hombres de los descendientes de Saúl para ahorcarlos. La zorra roja de la VENGANZA. David los entregó y éstos fueron llevados a la montaña, atados y dejados ahí hasta que murieron. Los cadáveres fueron exhibidos durante todo el verano. Los gabaonitas habían albergado amargura y resentimiento y en cuanto tuvieron la oportunidad se vengaron. El que siente amargura y está lleno de odio con frecuencia sufre más que el que es el objeto de la amargura y el odio. El odio, el enojo incontrolado, el rencor, el resentimiento, son venenosos para la mente y el cuerpo
¿Cómo podemos tener la victoria?
1- No esperemos demasiado de la vida
: las injusticias, los abusos y el rechazo son realidades en este mundo
2- No juzguemos un libro por su primer capítulo: el primer rechazo no es necesariamente el final de la historia de nuestra vida. Podemos hacer que algo bueno suceda a pesar de las cosas que nos sucedan
3- Rendirnos a Cristo: rendir todo, incluyendo relaciones, excusas y amarguras. Él puede crear un corazón puro y renovar un espíritu firme en nosotros

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