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«Cuidado con el Orgullo»


“Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamiento de impíos, son pecado”, Prov. 21:4

El orgullo se define como arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia. El orgullo es una actitud que nos hace acreditarnos nuestros triunfos y culpar a otros por nuestros fracasos (Prov. 6:16; 16:5 y 18).
El orgullo causa:
1- Ingratitud: el orgullo nos impide dar crédito a Dios por las cosas buenas y nos lo atribuimos a nosotros. Ejemplo:
a) Apariencia física (el ejercicio, dietas)
b) Mis capacidades (Stgo. 1:17, mi esfuerzo)
c) Los hijos (nuestra herencia)
d) Posesiones (mi trabajo)
2- Independencia: la ingratitud resultante del orgullo nos lleva a la independencia (“No necesito a Dios”), porque creemos que nosotros somos los responsables del éxito
3- Intolerancia: (fariseos) el orgullo nos lleva a despreciar a otros bajo la suposición de que somos los únicos perfectos que van al cielo; el orgullo es tan sutil que podemos llegar a estar orgullosos de nuestra humildad.
4- Incapacidad para aceptar la gracia y perdón de Dios: el orgullo nos puede impedir entrar al cielo y aceptar el perdón, ya que nos dice que nos debemos ganar el perdón con nuestras obras.
Solución: tengamos una visión correcta de nosotros mismos; la buena visión puede ser dolorosa, pero debemos desarrollarla mediante la humildad. La humildad consiste en vernos desde la perspectiva de Dios. Una correcta actitud consiste en decir: “No yo, sino que Cristo vive en mí”

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