Ir al contenido principal

Feliz Año 2012 - Adelante en Jesús

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”, Fil. 3:13 y 14


 

Para seguir adelante en este próximo año y alcanzar la meta de Dios, debemos olvidarnos de lo que quedó atrás; pero ¿Qué? ¿Debemos olvidarnos de todo el pasado? Muchas veces el pasado nos va liquidando; por ello es la recomendación de acabar con él, dejarlo atrás y seguir adelante.

La psicología dice que nuestro pasado determina lo que somos actualmente. La manera en que manejamos esto es a través de la memoria. De nuevo, ¿todo lo pasado se debe olvidar? Vamos a olvidar principalmente todo aquello que nos trajo frustraciones, enojos, tristeza, etc.

Pablo lo menciona a los filipenses porque él mismo debía olvidarse de toda su gloria humana, de sus conocimientos naturales, para no envanecerse. Para seguir corriendo hacia la meta debemos olvidar lo que está atrás… ¿Qué?

  • Fracasos: personales, profesionales

  • Conflictos: con familiares, amigos, autoridades

  • Vida privada: aquellos capítulos que nos lastiman o traen tristeza


Veamos algunas historias donde el pasado debió ser dejado atrás:

1-   1ª Reyes 17:9 - 24, la historia de una mujer cuyo pasado le dejó tristeza: ella recogía leña cuando Elías la encontró; sólo le quedaba un puñado de harina y un poco de aceite para dar de comer a su hijo y dejarse morir. Cuando ella vio el poder de Dios obrando en la vida de su hijo, decidió dejar su pasado atrás y reconocer el poderío y la grandeza de Dios

2-   Génesis 41, José había sido vendido por sus hermanos y llevado a Egipto; ya ahí, Dios lo colocó como el hombre más importante del reino, sólo después de faraón. Sin embargo, para que José diera fruto y pudiera seguir adelante con su vida, hacia la meta, primero tuvo que olvidar lo que sus hermanos le habían hecho. Muestra de esto fueron los hijos que tuvo: el primero de ellos se llamó Manasés, que significa “el que hace olvidar”; después tuvo a Efraín, que quiere decir “fructífero” o “el que da fruto”. No puede venir Efraín, si antes no viene Manasés. No podemos seguir adelante y fructificar si antes no quitamos de nosotros aquellos detalles o recuerdos de situaciones difíciles en nuestro pasado

Requisitos necesarios para la liquidación de nuestro pasado:

  • Perdonar: cualquier cosa, grande o pequeña

  • Pedir perdón: no dejemos nada pendiente o sin resolver

  • Perdonarnos a nosotros mismos


Una vez que hayamos hecho lo anterior, debemos poner nuestros ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, para discernir cuál es nuestro propósito en la vida y seguirlo.

“Elévate todo lo que quieras, pero no te despegues”

Entradas populares de este blog

«Sumergidos en Su presencia»

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”, Rom. 8:6 Para poder vivir una vida sobrenatural debemos mantenernos sumergidos en Su presencia. Pero si analizamos nuestra vida y nos ponemos a ver nuestra rutina de trabajo, nuestras deudas, las luchas diarias, ¿es esto vivir sumergidos en su presencia? ¿Por qué? Se nos olvida que como creyentes tenemos algo de mayor significado que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer: ¡las riquezas de la gloria de Dios en esta vida y en la futura! Si logramos comprender esto, NUNCA volveremos a ser los mismos. La llave para vivir la vida sobrenatural es la FE. Actuar por fe es el único camino a la vida sobrenatural (Romanos 5:1 y 2; Hebreos 11:6). Todos tenemos una fe natural; es la fe que mostramos en las cosas ordinarias que hacemos. La fe natural es necesaria para vivir la vida física; pero la Biblia habla de la fe espiritual como “…la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, (Hebr...

Reflexiones Cristianas - La Peor Ceguera de una Persona

Nosotros pensamos que la ceguera y la sordera espiritual son solamente del hombre impío. Pero la peor ceguera y sordera es la nuestra, la de quienes tenemos ojos para ver y oídos para oír, cuando volvemos la espalda al Espíritu Santo (Heb. 3:7-8). Nacimos de nuevo para ver el reino de Dios, y nacimos del Espíritu para entrar en este reino (Juan 3:3-5). Nuestros ojos fueron abiertos para ver a Cristo y su reino en nosotros, porque fuimos hechos por Él un reino y sacerdotes para Dios (Ap. 1:6). Pero, como aconteció con aquel ciego de Betsaida, nosotros, al principio, no percibimos claramente las cosas de Dios (Mr. 8:22-25). Los ojos de nuestro entendimiento aún deben ser abiertos que veamos más allá de nuestra redención (Ef. 1:18-19). Por eso es necesario que el milagro continúe, para que podamos ver totalmente. Necesitamos volvernos fructíferos en el conocimiento de Cristo. Para esto tenemos que añadir a nuestra fe la virtud. La fe sin obras es muerta, pero la fe operante, la fe que...

La Crisis Mundial Apocalipsis

Hoy los individuos de todas partes somos conscientes de que el antiguo orden, las antiguas culturas y civilizaciones están desapareciendo con rapidez, y universalmente claman por lo nuevo. ¿Qué es lo nuevo? En todas partes se debieran sentar bases para un nuevo orden de convivencia y de justicia social. Un grupo mundial nos está manejando como marionetas y su sistema da pie a los especuladores, creando esta gran crisis de grandes proporciones: sus causas deben de ser buscadas en muchos factores. Los pensadores y servidores de la sociedad en general debemos aprender a concentrarnos en una conciencia que nos despierte del letargo en que estamos sumidos; este despertar avanzará progresivamente si nuestros pasos son a través de una visión global, desde lo más pequeño a lo más grande. Retrocediendo en la historia de la humanidad, otra cosa que debiéramos recordar es que el género humano ha ido constantemente adelante, pasando de un estado de ciega ignorancia a otro de preocupación intelig...