Ir al contenido principal

¿Como dar lugar a la Palabra de Dios?

¿Como dar lugar a la Palabra de Dios?.

Hoy más que nunca adolecemos de un cristianismo comprometido a nuestro Señor, temeroso de Su Nombre, amante de Su Palabra, dispuesto a Su servicio; muy por el contrario sobreabunda un cristianismo nominal, diluido entre este sistema mundano corrupto.

Nuestro Señor nos exhorta en Dt. 6:1-8 para que le demos un lugar prioritario a Su Palabra, de este texto podemos desprender algunas lecciones que pasaremos a compartir rápidamente y que a través de esta herramienta queremos fomentarlas en su vida al momento que desarrolle y fortalezca el hábito de tener un tiempo con Dios de manera diaria y sistemática.
En el texto de Dt. 6:1 tenemos la lección de la responsabilidad, debemos ser prácticos en lo que conocemos de la Escritura (Stg. 1:22), por eso hoy padecemos de un cristianismo light, no asumimos la lección de la responsabilidad.

En Dt. 6:2 tenemos la lección de la respuesta, una vez que seamos responsables y pongamos por práctica lo que conocemos de la Escritura, esto generará en nosotros un temor de Dios, nos distanciará del pecado (Pr. 8:13) y Su temor estará delante nuestro para no pecar (Ex. 20:20)

En Dt. 6:3 tenemos la lección de la retribución, esta consiste en que si me dedico a obedecer Su Palabra la bendición del Señor está conmigo, con esto no queremos transmitir la idea de ausencia de problemas; pero sí la seguridad que en medio de ellos podré tener la paz, ¡no es una bendición! (Pr. 1:29-31)

En Dt. 6:4, 5 tenemos la lección de la rendición, otro gran problema en el cristianismo nominal de hoy día, no hay consagración. Dios nos pide fidelidad a su Nombre, no entregarnos a la idolatría (vv. 4) y además darnos de una manera integral y sin reservas (vv. 5). El creyente de hoy día vive más enfocado en sí mismo.

En Dt. 6:7 tenemos la lección de la repetición, lo que aprendemos no debemos de callarlo, todo lo contrario es nuestro deber pasarlo a nuevas generaciones, pero hoy se nos quiere enseñar la tolerancia en todas sus facetas; entonces si en algo disiento con otro debo callarlo, porque puedo ser tildado de intolerante. Nada más contrario a la Escritura.

En Dt. 6:8 tenemos la lección de la reflexión, con esta queremos decir que la Palabra de Dios debe estar en mi mente apelando a la razón para que ella me conduzca a la práctica.

Adelante, pasemos a disfrutar de la Palabra de Dios, disponernos a ponerla por práctica y marcar una diferencia entre el verdadero cristianismo y el nominal.

Entradas populares de este blog

Mensaje en una botella

A veces un paseo por la playa regala sorpresas. En esta ocasión una botella verdosa, de cristal duro, cerrada completamente. Con asombro pude ver un mensaje: "No soy producto de ningún naufragio ni tampoco superviviente de ningún accidente. No. Soy alguien que decidió hace bastante vivir cerca de la naturaleza en su totalidad y así, sentirme y estar lejos de todo aquello que la humanidad ha creado como sociedad y yo, finalmente, no he comprendido como entiendo la vida. Llegué a hacerme muchas preguntas antes de decidir venir a esta inhóspita isla. A sufrir por no entender cómo no vemos los seres humanos más allá de nuestro propio egoísmo. De pensar y repensar en todo lo que hemos dejado atrás por no vivir acordes a lo natural, convirtiendo la forma de vida, cada vez más, en antinatural y sin ver la necesidad perentoria de cambio.Aquí, en esta isla, no sé lo que duraré, pero mi mente y mi alma están tranquilas. El motivo de desaparecer no ha sido el sufrimiento vivido, sino la conv...

Reflexión Cristiana - “Enseñemos lo que es Bueno”

Reflexión Cristiana - “Enseñemos lo que es Bueno” “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”, 1ª Cor. 11:1 El mayor ejemplo de bondad, amor y misericordia lo tenemos en Jesús. Él es nuestro máximo ejemplo para enseñar lo que es bueno. Es nuestro deber enseñar lo bueno pero, ¿Cómo podemos comunicar eficientemente a los demás lo que se necesita para tener un correcto estilo de vida? Lo podemos hacer por medio de la enseñanza o instrucción directa, pero la mejor y más eficaz manera para enseñarlo es por medio del ejemplo. Esta debiera ser la meta de todos nosotros, el poder impactar a los demás a través de nuestra propia vida. Para ello, debemos recordar que nadie puede enseñar lo que no sabe. Para poder hacer lo que Él hizo y actuar como Él actuó debemos conocerlo, para después imitarlo; a esto es a lo que el apóstol Pablo se refería cuando les dijo a los corintios que le imitaran, así como él imitaba a Cristo. En otras palabras, debemos demostrar con nuestra vida lo que estemos trata...

“Mi Identidad en Cristo” (3)

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”, Juan 1:12 ¿Qué implica entonces nuestra nueva identidad? 1- Un Hijo de Dios (Juan 1:12, Rom. 8:14 – 16, 2ª Cor. 5:17): si analizamos nuestra vida quizás nos demos cuenta de que en algunas cosas somos los mismos, y tal vez vamos a morir y las cosas seguirán igual que como están; pero Dios nos dice que si alguien está en Cristo ha sido transformado, creado de nuevo. Esa nueva naturaleza espiritual es nuestra verdadera identidad. No podemos vivir en la dimensión del reino de Dios con los mismos parámetros con los que nos desenvolvemos en el mundo. Estas dos naturalezas (espiritual y humana) se oponen entre sí porque operan con diferentes leyes: tinieblas – luz, vieja – nueva, natural – espiritual, y se oponen entre sí. 2- Una nueva relación con Dios (Juan 1:12 y 13): un hijo tiene privilegios… ¿disfrutas de los tuyos como hijo de Dios? Quien no sabe lo que es, no sabe lo que ...