Ir al contenido principal

«Apropiándonos de las promesas de Dios (2)»



“…porque todas la promesas de Dios son en Él sí, y en Él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”, 2ª Cor. 1:20

Pero también tenemos promesas desestimadas; cuando las circunstancias y las presiones de la vida desbordan nuestras emociones, corremos el riesgo de cancelar las promesas divinas. Los arrebatos, la terquedad, son un serio peligro (ejemplo: “no golpees la peña”, “destruye a Amalec”).

¿Cómo puede un líder desestimar las promesas de Dios?:

1- No creerlas (“no, es imposible”)
2- No entenderlas
3- Creerlas y no aceptarlas (“yo quería otra cosa”)
4- Sólo olvidarlas (el error más común)
5- Postergar la obediencia
6- No guardarse limpio
7- No estar dispuesto a pagar el precio (“Abraham, dame tu hijo, tu único hijo”)

Desestimar las promesas de Dios es causa de desorientación, postergación, resignación y juicio. ¡Un bien eterno que es rechazado se convierte en un mal permanente!

La vida de fe en el Señor nos convierte en líderes herederos y poseedores de lo prometido por Dios. Creer en las promesas divinas es creer en Jesús, en quien se cumple TODA la Palabra. A veces nos cuesta creer porque suele pasar que las promesas del Señor tienen un alcance superior a:

1- Nuestras posibilidades
2- Nuestras fuerzas
3- Nuestra imaginación
4- Nuestro periodo de vida terrenal
5- Nuestra propia generación

Lo que veremos estando en gloria veámoslo hoy para poseerlo por la fe, poniendo todo el empeño para concretar lo que esté en nuestro tiempo.

Entradas populares de este blog

Mensaje en una botella

A veces un paseo por la playa regala sorpresas. En esta ocasión una botella verdosa, de cristal duro, cerrada completamente. Con asombro pude ver un mensaje: "No soy producto de ningún naufragio ni tampoco superviviente de ningún accidente. No. Soy alguien que decidió hace bastante vivir cerca de la naturaleza en su totalidad y así, sentirme y estar lejos de todo aquello que la humanidad ha creado como sociedad y yo, finalmente, no he comprendido como entiendo la vida. Llegué a hacerme muchas preguntas antes de decidir venir a esta inhóspita isla. A sufrir por no entender cómo no vemos los seres humanos más allá de nuestro propio egoísmo. De pensar y repensar en todo lo que hemos dejado atrás por no vivir acordes a lo natural, convirtiendo la forma de vida, cada vez más, en antinatural y sin ver la necesidad perentoria de cambio.Aquí, en esta isla, no sé lo que duraré, pero mi mente y mi alma están tranquilas. El motivo de desaparecer no ha sido el sufrimiento vivido, sino la conv...

Reflexión Cristiana - “Enseñemos lo que es Bueno”

Reflexión Cristiana - “Enseñemos lo que es Bueno” “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”, 1ª Cor. 11:1 El mayor ejemplo de bondad, amor y misericordia lo tenemos en Jesús. Él es nuestro máximo ejemplo para enseñar lo que es bueno. Es nuestro deber enseñar lo bueno pero, ¿Cómo podemos comunicar eficientemente a los demás lo que se necesita para tener un correcto estilo de vida? Lo podemos hacer por medio de la enseñanza o instrucción directa, pero la mejor y más eficaz manera para enseñarlo es por medio del ejemplo. Esta debiera ser la meta de todos nosotros, el poder impactar a los demás a través de nuestra propia vida. Para ello, debemos recordar que nadie puede enseñar lo que no sabe. Para poder hacer lo que Él hizo y actuar como Él actuó debemos conocerlo, para después imitarlo; a esto es a lo que el apóstol Pablo se refería cuando les dijo a los corintios que le imitaran, así como él imitaba a Cristo. En otras palabras, debemos demostrar con nuestra vida lo que estemos trata...

“Mi Identidad en Cristo” (3)

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”, Juan 1:12 ¿Qué implica entonces nuestra nueva identidad? 1- Un Hijo de Dios (Juan 1:12, Rom. 8:14 – 16, 2ª Cor. 5:17): si analizamos nuestra vida quizás nos demos cuenta de que en algunas cosas somos los mismos, y tal vez vamos a morir y las cosas seguirán igual que como están; pero Dios nos dice que si alguien está en Cristo ha sido transformado, creado de nuevo. Esa nueva naturaleza espiritual es nuestra verdadera identidad. No podemos vivir en la dimensión del reino de Dios con los mismos parámetros con los que nos desenvolvemos en el mundo. Estas dos naturalezas (espiritual y humana) se oponen entre sí porque operan con diferentes leyes: tinieblas – luz, vieja – nueva, natural – espiritual, y se oponen entre sí. 2- Una nueva relación con Dios (Juan 1:12 y 13): un hijo tiene privilegios… ¿disfrutas de los tuyos como hijo de Dios? Quien no sabe lo que es, no sabe lo que ...