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“El río de Dios” (2)

“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salís del trono de Dios y del Cordero”, Ap. 22:1


 CONDICIÓN: LA PREPARACIÓN

Para que el río fluya en nosotros debemos beber CONTINUAMENTE. Beber un sorbo NO es suficiente, ver Juan 7:37; venga y beba son verbos imperativos: es una orden y es además una acción continua… “seguid viniendo a mí y seguid bebiendo”.

Muy a menudo intentamos vivir con el maná de ayer. Nos dice Ef. 5:18, “sed LLENOS del Espíritu Santo”; significa que continuamente lo hagamos. Somos salvos el 100%, pero también podemos andar en un 30% de poder y eficacia.

Dios desea que continuemos viniendo, sigamos bebiendo y siendo llenos. ¿Para qué? Para que el río de Dios pueda continuar fluyendo en nuestras vidas, hogares, matrimonios e iglesias (Sal. 42:1 y 2).

 EZEQUIEL 47:1 A 12, EL RÍO DE DIOS

1-   El río inicia en el Templo (v. 12): está hablando del santuario o casa de Dios. nosotros somos el templo de Dios y su habitación. La fuente que Cristo coloca en nosotros (Juan 4:14) no es un tanque de almacenaje o una cisterna. Es un manantial que corre constantemente porque Él vive en nosotros y fluye a través de nosotros. NO somos la fuente, sino que la fuente está en nosotros.

2-   Niveles de agua (v. 3 a 5): inicia con un arroyo, luego hasta los tobillos, las rodillas, la cintura, hasta que hay agua suficiente para nadar y sumergirse. Algunos interpretan esto como diferentes puntos de la historia; otros, como niveles de madurez individual, dependiendo de nuestro andar con el Señor; otros creen que se refieren a verdades espirituales en las que debemos andar. Otra suposición es que representa diferentes etapas del avivamiento de una persona.

3-   La dirección del río (v. 8): el Arabá significa “tierra seca o desierto”, se refiere a la condición muerta en la que se encuentra el mundo. El mar es el mar muerto, que corresponde a la humanidad caída; ahí llega la vida y la sanidad (Is. 35:1 a 7, 41:17 y 18).

 RECETA PARA EL AVIVAMIENTO

A muchos nos gustan las cosas fáciles e instantáneas, pero no nos gustan los procesos porque necesitan de trabajo y tiempo. El avivamiento es un proceso; este proceso involucra lo siguiente:

 Continuará…

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