Ir al contenido principal

Reflexiones Cristianas - Las Advertencias de Dios

Dios conoce todas tus acciones futuras. Sabe en qué momento le fallarás, sabe cómo reaccionarás debido a tu extrema vulnerabilidad para caer en tentación. Se acuerda de tu débil condición; por eso hoy te previene anticipadamente.

Dios te previene a tiempo para que cuando el momento llegue, tengas en cuenta sus advertencias.

No pienses que por haber alcanzado cierto nivel de madurez cristiana, tu condición natural ha quedado anulada; al contrario, es cuando las tentaciones se te presentan con mayor fuerza. “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga” 1 Corintios 10:12. No te confíes en tus fuerzas limitadas, no juegues con fuego pensando que no te afectará.

No vale la pena echar a perder todo lo que habías logrado por un vano “espejismo”. No vale la pena que enfrentes otra vez ese largo proceso disciplinario que tanto dolor te produjo. No vale la pena acceder a esa “puerta ancha” que tantos desengaños y desilusiones trajo a tu vida. Con una vez es suficiente.

pastor advirtiendo

Acuérdate que Dios disciplina a quien ama, no con el fin destruirle sino de restaurarle y hacerle entender por el camino de que debe seguir. “Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos.

¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” Hebreos 12:6-11. La disciplina de Dios es parte del proceso formativo que él en su GRACIA aplica a sus hijos.

¿Cómo evitar caer en tentación?
¿Cómo evitar sus consecuencias?
¿Cómo evitar la disciplina de Dios?

Orando.
Reflexionando en su Palabra.
Apartarse de todo aquello que nos haga caer.

Se trata de una práctica diaria y persistente: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” Mateo 26:41.

ORACIÓN.

Padre, en el nombre de Jesús te pido:
No me dejes caer en tentación.
Necesito discernimiento para detectar el “espejismo” que pretende apartarme de tus caminos.
Necesito valentía para decir “no” a toda insinuación persistente que a cada momento se presenta.
Necesito fuerza para perseverar en mi determinación de no apartarme de ti.
¡Yo no puedo!
Es inevitable.
No me fío de mí mismo (a) para nada.
Espero en ti.
Espero en tu intervención sobrenatural y oportuna, porque lo único que puedo es clamar por tu ayuda.

¡GRACIAS POR PREVENIRME A TIEMPO!

Por Alfredo Lievano
en su blog: alfredolievano.blogspot.com

Entradas populares de este blog

Mensaje en una botella

A veces un paseo por la playa regala sorpresas. En esta ocasión una botella verdosa, de cristal duro, cerrada completamente. Con asombro pude ver un mensaje: "No soy producto de ningún naufragio ni tampoco superviviente de ningún accidente. No. Soy alguien que decidió hace bastante vivir cerca de la naturaleza en su totalidad y así, sentirme y estar lejos de todo aquello que la humanidad ha creado como sociedad y yo, finalmente, no he comprendido como entiendo la vida. Llegué a hacerme muchas preguntas antes de decidir venir a esta inhóspita isla. A sufrir por no entender cómo no vemos los seres humanos más allá de nuestro propio egoísmo. De pensar y repensar en todo lo que hemos dejado atrás por no vivir acordes a lo natural, convirtiendo la forma de vida, cada vez más, en antinatural y sin ver la necesidad perentoria de cambio.Aquí, en esta isla, no sé lo que duraré, pero mi mente y mi alma están tranquilas. El motivo de desaparecer no ha sido el sufrimiento vivido, sino la conv...

Reflexión Cristiana - “Enseñemos lo que es Bueno”

Reflexión Cristiana - “Enseñemos lo que es Bueno” “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”, 1ª Cor. 11:1 El mayor ejemplo de bondad, amor y misericordia lo tenemos en Jesús. Él es nuestro máximo ejemplo para enseñar lo que es bueno. Es nuestro deber enseñar lo bueno pero, ¿Cómo podemos comunicar eficientemente a los demás lo que se necesita para tener un correcto estilo de vida? Lo podemos hacer por medio de la enseñanza o instrucción directa, pero la mejor y más eficaz manera para enseñarlo es por medio del ejemplo. Esta debiera ser la meta de todos nosotros, el poder impactar a los demás a través de nuestra propia vida. Para ello, debemos recordar que nadie puede enseñar lo que no sabe. Para poder hacer lo que Él hizo y actuar como Él actuó debemos conocerlo, para después imitarlo; a esto es a lo que el apóstol Pablo se refería cuando les dijo a los corintios que le imitaran, así como él imitaba a Cristo. En otras palabras, debemos demostrar con nuestra vida lo que estemos trata...

“Mi Identidad en Cristo” (3)

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”, Juan 1:12 ¿Qué implica entonces nuestra nueva identidad? 1- Un Hijo de Dios (Juan 1:12, Rom. 8:14 – 16, 2ª Cor. 5:17): si analizamos nuestra vida quizás nos demos cuenta de que en algunas cosas somos los mismos, y tal vez vamos a morir y las cosas seguirán igual que como están; pero Dios nos dice que si alguien está en Cristo ha sido transformado, creado de nuevo. Esa nueva naturaleza espiritual es nuestra verdadera identidad. No podemos vivir en la dimensión del reino de Dios con los mismos parámetros con los que nos desenvolvemos en el mundo. Estas dos naturalezas (espiritual y humana) se oponen entre sí porque operan con diferentes leyes: tinieblas – luz, vieja – nueva, natural – espiritual, y se oponen entre sí. 2- Una nueva relación con Dios (Juan 1:12 y 13): un hijo tiene privilegios… ¿disfrutas de los tuyos como hijo de Dios? Quien no sabe lo que es, no sabe lo que ...